Fin de año, petardos y fuegos artificiales

A pocas horas que den las 00.00 hrs y un nuevo año llegue y a mi poodle no le gustan los fuegos artificiales.

El problema es bastante frecuente y no es sencillo de prevenir.

Es muy natural el miedo en los animales, podemos hablar de los peligros o riesgos físicos y/o ambientales; dentro de este grupo de riesgos y temores, podemos incluir los ruidos secos de elevada intensidad como los truenos, petardos, fuegos artificiales, etc.

Si, además de esta tendencia natural que tienen los animales a temer los ruidos fuertes, se dan otra serie de circunstancias como una falta de habituación a este tipo de ruidos, una predisposición individual especial, o una exposición a los petardos demasiado frecuente y/o a una intensidad muy elevada, que genere una experiencia muy negativa para el perro, tenemos los ingredientes necesarios para que se produzca la fobia.

Existen múltiples formas de reconoceren las fobias en nuestros perros. Las más frecuentes son:

  • Intentos desesperados de escape (con daños a la propiedad en el caso de ocurrir en lugares cerrados) o de esconderse.
  • Temblores evidentes.
  • Vocalizaciones (lloros o gemidos).
  • Eliminaciones (orinarse y/o caca encima) y expresión de las glándulas anales.
  • Auto-mutilación.

Como ocurre con la mayoría de problemas de conducta en los animales de compañía, este es un problema que puede prevenirse, o al menos hacer que se presente con menos severidad, ya que como hemos visto antes existe una tendencia natural en los perros a temer este tipo de ruidos.

Para ello, hay dos aspectos básicos que se deben cuidar:

1. Socializar adecuadamente la mascota desde cachorro con los petardos y ruidos similares. Hay que tener en cuenta que esto debe hacerse siempre de manera progresiva y positiva para el perro. Hay que ignorar los petardos y no abrazar ni acariciar a nuestro perro cuando esté asustado, porqué entenderá que está haciendo algo bueno.

2. Evitar experiencias traumáticas severas que puedan desencadenar fobias “post-traumáticas”. Es muy habitual en la época navideña que los niños (y los no tan niños) tiren petardos como manera de divertirse y desgraciadamente en esa diversión se incluya también a nuestro propio animal, a alguno conocido o simplemente a uno que pase por la calle.

No te olvides de darle un abrazo a tu perro y desearle un Feliz 2012.