Un paseo con correa

El ejercicio físico regular es imprescindible para el bienestar de los perros. Realizar un paseo de 30 minutos al día debería estar en los planes de todos los que amamos a los perros. Es un ejercicio físico que ayuda a unir lazos con tu perro, cambiar de aires y relajarse.

Los poodle son perros muy inteligentes que normalmente son fáciles de entrenar. Les encanta la gente y por lo general son perros felices. Si no los socializamos correctamente, pueden llegar a ponerse nerviosos cuando van con correa, o ser tímidos. Necesitan que el humano sea el perro alfa de la manda, por lo que siempre hay que mantener un control positivo sobre el perro. Incluso los poodle pequeños pueden intentar ser el líder cuando van de paseo. Todos necesitan ejercicio, ya que son perros activos.

Socializar a un perro significa compartir con él en varios ambientes, acostumbrándose a reunirse con otros perros y personas. Si es tímido al principio hay que animarlo con la voz y la actitud, para que se sienta cómodo en un entorno diferente.

Cuando se entrena a un poodle para caminar con la correa, no hay que usar arnés, ya que tratará de tirar y será muy difícil transmitirle lo que queremos de él. Hay que colocarle un collar y vigilar que no esté ni demasiado apretado ni demasiado suelto (se lo puede quitar con facilidad).

En los primeros paseos puede dejar que el perro vaya un poco adelantado, pero nunca que tire. Lo ideal es que camine al lado. Si se adelanta mucho, hay que llamarle la atención y hacer que se detenga, para después cambiar de dirección. Si nos obedece, entonces hay que premiarlo, diciéndole que lo ha hecho bien “muy bien”, “buen chico”, “buen perro”, etc. o dándole un pequeño aperitivo.