Los perros y las fiestas populares: miedo a los cohetes.

Según comentan en la página web especialista en mascotas WebVet, hay varias maneras de mantener a nuestra mascota segura y tranquila durante los momentos en que hay fuegos artificiales. Aunque hay perros que toleran la situación mejor que otros, estos consejos pueden salvar a nuestra mascota de una gran dosis de ansiedad y angustia.

  • Los fuegos artificiales y las mascotas no suelen ir bien. Incluso un perro que normalmente sea tranquilo y obediente se puede asustar por el gran ruido que provocan los fuegos artificiales.
  • Si es posible, mantenga a su perro en casa durante las fiestas, preferiblemente en un lugar tranquilo y protegido (como una habitación con ventanas cerradas o un sótano).
  • No deje a su mascota sola en casa si puede evitarlo. Los perros pueden llegar a ser destructivos cuando están asustados por los ruidos fuertes, incluso llegan a quitarse la correa y morder -no quiere decir que lo hagan.
  • Si salen a la fiesta, asegúrese de que su mascota esté usando un collar con identificación precisa a fin de que pueda ser identificado y devuelto a usted en caso de que se escape.
  • No deje a su mascota fuera desatendido, incluso en una zona cerrada o en una correa. Aterrorizada mascotas pueden saltar vallas o convertirse peligrosamente enredado en sus correas, a veces hasta el punto de estrangulación.
  • Si aún no lo ha hecho, considere ponerle un microchip a su mascota. Es una forma rápida, segura y, en general, un procedimiento indoloro. La mayoría de los refugios de animales están ahora equipados con lectores de microchip.
  • Si su animal de compañía tiende a asustarse por un rayo u otros ruidos fuertes, hable con su veterinario antes de las vacaciones sobre la medicación para aliviar la ansiedad.
  • En todo caso, cuando nuestra mascota se ponga nerviosa por el ruido de los fuegos artificiales, no deberemos acariciarla para que se tranquilice, ya que estaríamos reforzando su actitud de angustia y miedo. En ese momento es necesario guardar la calma y actuar con normalidad, para que eventualmente entienda que el ruido fuerte de los fuegos artificiales no es una amenaza para su integridad.